Un piercing puede realizarse en segundos.
Pero trabajar profesionalmente haciendo piercing implica bastante más que saber utilizar una aguja.
Perforamos una barrera natural del cuerpo. Y eso convierte la higiene, la formación y la trazabilidad en parte fundamental del trabajo.
No basta con saber perforar
Un buen piercer necesita técnica y conocimiento de anatomía.
Pero profesionalmente también necesita comprender:
- Higiene.
- Esterilización.
- Material de un solo uso.
- Prevención de contaminación.
- Joyería adecuada.
- Cuidados posteriores.
- Posibles complicaciones.
La técnica y la seguridad no deberían entenderse por separado.
El lugar también importa
No cualquier espacio es adecuado para realizar una perforación.
Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid los establecimientos donde se realiza piercing deben estar registrados y cumplir determinadas condiciones estructurales e higiénico-sanitarias.
También deben disponer de materiales e instrumental adecuados para trabajar de forma segura.
El profesional también necesita formación
La regulación no afecta únicamente al establecimiento.
En Madrid, los aplicadores deben contar con formación higiénico-sanitaria específica para piercing y cumplir otros requisitos establecidos para desarrollar la actividad.
Por eso saber hacer una perforación y estar preparado profesionalmente para ofrecer ese servicio son cosas diferentes.
El cliente también tiene derechos
Antes de realizar el piercing debe existir información sobre:
- La técnica.
- Los materiales.
- Los riesgos.
- Las posibles complicaciones.
- Los cuidados posteriores.
El consentimiento informado no debería verse como un papel que simplemente hay que firmar.
Forma parte de una relación profesional donde el cliente entiende qué se va a hacer sobre su cuerpo.
Profesionalizar también significa aceptar controles
Registros, formación, protocolos e inspecciones pueden parecer burocracia.
Pero existen porque una perforación mal realizada o unas condiciones higiénicas incorrectas pueden producir complicaciones reales.
El objetivo no debería ser simplemente cumplir cuando viene una inspección.
Debería ser trabajar correctamente todos los días.
El piercing necesita estar dentro de la conversación
Cuanto más crece el sector, más importante resulta que los profesionales del piercing participen en cómo evoluciona.
Porque quienes trabajan diariamente perforando conocen problemas, técnicas y situaciones que difícilmente pueden comprenderse únicamente desde un despacho.

