Una inspección sanitaria no debería ser el momento en el que descubres cómo debería funcionar tu estudio.
Si trabajas profesionalmente, una parte del trabajo consiste también en mantener el establecimiento preparado para cumplir los requisitos que le correspondan.
El propio establecimiento
En la Comunidad de Madrid, los establecimientos de tatuaje, piercing y otras prácticas similares deben estar registrados.
También existen requisitos sobre la distribución y condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones.
No basta con tatuar bien.
Higiene y material
El control puede alcanzar aspectos como:
- Limpieza y desinfección.
- Material estéril o de un solo uso.
- Gestión del instrumental.
- Protección de superficies.
- Estado de las zonas de trabajo.
- Gestión de material contaminado.
- Procedimientos de higiene.
Una buena práctica no debería aparecer únicamente el día de una inspección.
Debería formar parte de la rutina diaria.
Tintas y productos
También importa qué productos estás utilizando.
Las tintas deben cumplir los requisitos aplicables y, en España, utilizarse conforme a las autorizaciones correspondientes.
Por eso controlar marca, producto, lote, caducidad y documentación no debería verse únicamente como burocracia.
Es trazabilidad.
El profesional también cuenta
En Madrid existen requisitos relacionados con la formación higiénico-sanitaria del personal y determinadas obligaciones de vacunación.
Además, el establecimiento debe poder acreditar correctamente aquello que corresponda a su actividad.
Consentimientos e información al cliente
La documentación también forma parte del trabajo.
El cliente debe recibir información sobre la práctica, sus riesgos, posibles complicaciones y cuidados posteriores, y debe existir el consentimiento informado correspondiente.
No todo lo que puede revisar una inspección está dentro de la cabina.
¿Hay que tener miedo a una inspección?
No debería.
El problema aparece cuando intentamos reconstruir documentación, protocolos o registros únicamente porque sabemos que pueden venir a revisarlos.
Un estudio preparado debería poder trabajar prácticamente igual haya o no haya un inspector delante.
Y hay algo importante: los requisitos concretos pueden variar según la comunidad autónoma y el municipio.
Comprueba siempre la normativa aplicable al lugar donde desarrollas tu actividad.

