Poner precio a un tatuaje parece sencillo hasta que empiezas a vivir de ello.
Puedes cobrar 300 € por una pieza y pensar que has ganado 300 €.
No es así.
Tu tiempo empieza antes de coger la máquina
Una sesión de cuatro horas rara vez supone únicamente cuatro horas de trabajo.
También puede haber:
- Atención al cliente.
- Preparación del diseño.
- Cambios.
- Preparación de la cabina.
- Material.
- Limpieza.
- Gestión de la cita.
Todo ese tiempo forma parte del trabajo aunque el cliente no lo vea.
El estudio también cuesta dinero
Cada tatuaje utiliza una parte de la estructura que permite realizarlo.
Alquiler, suministros, material, gestoría, seguros, impuestos, personal, publicidad o mantenimiento siguen existiendo independientemente del precio que hayas puesto a la pieza.
Por eso facturación y beneficio no son lo mismo.
¿Cobrar por hora o por pieza?
Las dos fórmulas pueden tener sentido.
Cobrar por horas permite relacionar directamente tiempo y precio.
Cobrar por pieza permite valorar el proyecto completo sin que el cliente esté pendiente del reloj.
Lo importante no es qué sistema utilizas.
Es saber si el precio final cubre realmente el trabajo y deja un margen razonable.
Mira cuánto produce realmente tu tiempo
Imagina un tatuaje de 400 € que termina necesitando cinco horas de sesión.
Pero todavía faltan materiales, estructura, comisiones, impuestos y el tiempo empleado fuera de la sesión.
La cifra real cambia bastante cuando empiezas a contar todo.
No copies el precio de otro tatuador
Dos profesionales pueden hacer un tatuaje parecido y necesitar precios diferentes.
No tienen necesariamente:
- Los mismos gastos.
- El mismo tiempo de trabajo.
- La misma estructura.
- La misma experiencia.
- Las mismas comisiones.
- El mismo volumen de clientes.
Tu precio debería partir de tu realidad, no de lo que cobra la persona de al lado.
Cobrar bien no significa cobrar más
Significa saber por qué cobras lo que cobras.
Si desconoces cuánto te cuesta realizar un tatuaje, es muy difícil saber si su precio es correcto.
Y si el precio no cubre tu trabajo, bajar todavía más para conseguir clientes puede llenar tu agenda mientras vacía tu negocio.

