Tener la agenda llena no significa necesariamente que tu estudio sea rentable.
Puedes facturar mucho y, después de pagar alquiler, material, comisiones, suministros e impuestos, descubrir que el resultado no era el que imaginabas.
La pregunta importante no es solo cuánto facturas, sino cuánto necesitas facturar para que tu estudio funcione.
1. Empieza por conocer tus gastos
Primero necesitas saber cuánto cuesta mantener abierto el estudio.
Separa tus gastos en dos grupos:
- Fijos: alquiler, gestoría, seguros, salarios, software o suministros.
- Variables: material, comisiones, compras y otros costes que cambian según tu actividad.
Si no sabes cuánto te cuesta trabajar cada mes, es muy difícil saber cuánto necesitas producir.
2. Calcula tu punto de equilibrio
El punto de equilibrio es, simplificando, el momento en el que tus ingresos cubren tus costes.
Si mantener el estudio cuesta 10.000 € al mes, facturar 10.000 € no significa haber ganado 10.000 €.
Significa que has generado lo necesario para cubrir esos costes.
A partir de ahí empieza el margen que tendrás que analizar como beneficio.
3. No confundas facturación con beneficio
Esta diferencia es fundamental:
Facturación = todo lo que genera el negocio.
Gastos = lo que cuesta mantenerlo funcionando.
Beneficio = lo que queda después de asumir los costes correspondientes.
Por eso dos estudios que facturan exactamente lo mismo pueden tener resultados completamente diferentes.
4. No necesitas una cifra universal
No existe una cantidad que convierta automáticamente un estudio de tatuajes en rentable.
Depende de su estructura.
Un estudio con un tatuador, una cabina y pocos gastos necesita una facturación diferente a otro con seis profesionales, varias cabinas y una estructura mucho mayor.
La cifra importante es la tuya.
Controlar tus números cambia cómo tomas decisiones
Cuando conoces tus costes y tu punto de equilibrio puedes valorar mejor si puedes contratar, invertir, comprar material o asumir un nuevo gasto.
No necesitas convertirte en contable.
Necesitas saber qué está pasando con tu dinero.
En Cómo gestionar un estudio de tatuajes sin perder el control explicamos el resto de áreas que conviene tener controladas.
SumiBora nace también para simplificar todo esto: convertir los movimientos diarios del estudio en información que puedas entender y utilizar.

